mayo 2026 Archivos
Anden sabiamente para con los de afuera, aprovechando bien el tiempo. Que sus conversaciones sean siempre con gracia, sazonadas con sal, para que sepan cómo deben responder a cada persona.
Estén siempre gozosos, oren sin cesar, den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús.
Por tanto, confiesen sus pecados unos a otros, y oren unos por otros para que sean sanados. La oración eficaz del justo puede lograr mucho.
No estén ansiosos por nada; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y mentes en Cristo Jesús.
Si mi pueblo, que llama mi nombre, se humilla y ora, y busca mi rostro, y se aparta de los malos caminos, entonces los escuchare desde el cielo y los perdonare de sus pecados y sanare sus tierras.
Sean alegres en la esperanza, pacientes en el sufrimiento y fieles en la oración.
Y esta es la confianza que tenemos delante de Él, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hemos hecho.
Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es remunerador de los que le buscan.

